Joaquín Bustamante y Quevedo fue un marino e
inventor español, nacido en Santa Cruz de Iguña
(Cantabria) en 1847 y fallecido en acto de servicio
en Santiago de Cuba durante la Guerra
Hispano-Estadounidense.
Ingresó en el Colegio Naval en 1859 a la edad
de 12 años. Participó en la Guerra Hispano-Sudamericana
contra las Repúblicas de Chile, Perú
y Bolivia, tomando parte con la Fragata de hélice
Resolución en la ocupación del Archipiélago
Chinchas. Mientras estaba embarcado en la
Goleta Covadonga, fue herido y hecho prisionero
en el Combate naval de Papudo que sostuvo
con la corbeta chilena Esmeralda. Participó en
la campaña de las Filipinas en 1872 al mando
del Mindoro, en las operaciones de Joló y Tawi-
Tawi, en los desembarcos de Zamboanga y Paticolo
en 1876 y ataques a los pueblos de Parang
y Mabun, siendo ascendidos por méritos al empleo
de Comandante de Infantería de Marina.
Realizó el curso de torpedos en Cartagena, en
1888, inventó un tipo propio de torpedo eléctrico y otro fijo
(mina Bustamante), que por Real Orden del 9 de mayo de 1885 fue
declarada de uso uniforme en la Armada Española. Perteneció a la
Junta de Examen del submarino Peral y reglamentó el servicio de
torpedos.
En 1898 fue nombrado Jefe de Estado Mayor de la Escuadra del
Almirante Cervera. Propuso al Almirante una salida nocturna escalonada
para evitar la pérdida total de la escuadra, pero ésta
fue desestimada. Al mando de las columnas de desembarco bajó a
tierra, resultando herido el 1 de julio en la batalla de las Colinas
de San Juan, cerca de Santiago de Cuba. Falleció pocos
días después en el Hospital Militar de dicha plaza, recibiendo
a titulo póstumo la Cruz Laureada de San Fernando.
A solicitud de su viuda, se trasladaron sus restos a España en
el Crucero Conde de Venadito junto con los del Almirante Cristóbal
Colón.