La revista ofrece el testimonio de un patriotismo
inteligente y apoyado en un buen conocimiento
de nuestra Historia y también de un análisis objetivo
de nuestra actual deriva política. Particularmente
acertado es el número 301 de
septiembre de 2009 en el que, además, se defiende
con todo fundamento la necesidad de la
energía nuclear en nuestra Patria y en el mundo
entero. Mi felicitación por todo ello.
Atentamente
CARLOS CONDE SÁNCHEZ
CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO
Cartas al Director
Cartas al Director
Laureados y Medallas Militares
Estimado Director:
En mi condición de Presidente de la Asociación
de Antiguos Miembros de Tropas de Intendencia
y en nombre de la misma le dirijo el presente escrito
participándole de lo siguiente:
Se nos informa que el Archivo General de Ávila,
Palacio de Polentinos y antigua Academia de Intendencia
hasta el año 1992, va a sufrir ciertos
cambios ornamentales. Se suprimen en su patio
de armas por la aplicación de la Ley de Memoria
Histórica cuatro florones con el escudo preconstitucional,
así como una placa situada en la
parte derecha del patio dedicada al capitán de Intendencia
D. Luis Mayoral Massot.
Siendo el capitán Mayoral el héroe preclaro de
nuestro Cuerpo este hecho nos resulta especialmente
doloroso. Su nombre ha sido durante generaciones
símbolo y ejemplo para los cuadros
de mando, su busto o foto ha adornado todos los
despachos, figuró a la cabeza del escalafón, así
se titularon la mayor parte de acuartelamientos
de Intendencia y hasta un barco de transporte llevaba
el nombre de nuestro héroe.
Suprimir el recuerdo de Mayoral será un duro
golpe que daña irreparablemente la historia corporativa.
Nuestro capitán participó en los combates
librados en Asturias con motivo de la guerra
civil, siendo tras perder la vida, recompensado
con la Cruz Laureada de San Fernando, Medalla
Militar individual y ascenso por meritos de guerra. No era un político, ni adoctrinador de masas,
simplemente un militar que cumplió lo que estimaba
su deber.
En un Cuerpo que por sus características, no resulta
fácil obtener las máximas condecoraciones
en combate, solamente junto a Mayoral los que
pasaron al ejercito del Aire, Carlos Haya –laureado–
y los luego generales intendentes Olabarría
y Criado, medallas militares, su olvido y postergación
supone un acto injusto y revanchista que
nos disgusta profundamente.
No parece explicable que la aplicación de una ley,
no hecha precisamente para la reconciliación de
los españoles, sea el pretexto para suprimir los
recuerdos que ya han entrado en la historia militar.
Personajes también históricos de la época que
se sublevaron contra la legalidad republicana en
1934, Largo Caballero, Prieto, Companys y otros
mantienen sus recuerdos y bustos con el respeto
general.
Por todo lo que le expongo e interpretando el sentir
general, es nuestro deseo que la citada circunstancia
sea conocida y entre tanto trabajaremos para
que ese gran soldado de Intendencia conserve un
digno recuerdo.
Queda a su disposición
JOSÉ LUIS COSTAS LAGUNA
GENERAL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE
ANTIGUOS MIEMBROS TROPAS DE INTENDENCIA
¡Queremos saber tu opinión!
ESCRÍBENOS A:
Por internet: revista@veteranosfas.com
Por correo a: Revista Tierra, Mar y Aire
Paseo de Moret, 3. 28008 Madrid
Por Fax: 91 544 08 53
Escribo estas modestas líneas de opinión sobre
su revista a la cual estoy asociado por pertenecer
a la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas
y Guardia Civil de la Delegación de
Tarragona.
Observo que se escriben artículos bastante adecuados
a la realidad de nuestra Nación. Y a lo
cual rogaría la publicación de las siguientes líneas.
Hice mis deberes militares y juré la Bandera
Aguilada de la quinta del 56 y 57 en la Escuela de
Aplicación y Tiro de Artillería de Costa, en Cádiz
(Castillo de San Sebastián) del cual adjunto una
fotografía. Magnífica fortaleza militar anclada en
el atlántico. Hoy muy abandonada y seguramente
preparada para su especulación. Aprovecharía
para contactar con compañeros de esta quinta y destino, y muy particular con un Sargento llamado
Antonio Cerón Florenciano, del cual perdí
su rastro en una batería de costa en Badalona año
1961.
Como español estoy avergonzado de nuestra Nación,
dividida, pisoteada, vilipendiada y asesinada
de tantos centenares de víctimas de nuestras
Fuerzas Armadas. Tenemos una clase política que
solamente están por su labor lucrativa y vividora.
No les importa, ni el honor, ni el sentimiento del
sentido de España. Su Majestad el Rey como Jefe
de Estado, General de los Ejércitos y Español debería
poner orden moral, principios y hombría a
estos dirigentes políticos que llevan a España a
su destrucción.
Con todo afecto y simpatía
ALBERTO MANZANO
En el número 302 de nuestra Revista se publican
sendos artículos –uno de la propia Revista y otro
del General Fernández-Aceytuno– que guardan
una coincidencia con respecto a mis apreciaciones
acerca de los muchos méritos del General
D. Sabino Fernández Campo, Conde de Latores.
Gracias, muchas gracias, por la página y fotografías
en el recuerdo y homenaje a mi General Sabino.
Como español, como militar y como
compañero en el Cuerpo militar de Intervención,
tengo que dar las gracias a la Revista y a su Director,
porque ha sabido recoger el sentir de toda
España. He escrito un artículo en la Revista –Boletín
Interno de Intervención– dando gracias a la
España entera que ha mostrado su sentir por la
pérdida de tan entrañable militar y español que
sirvió a España hasta las últimas consecuencia.
Si brillantes fueron sus servicios a la Corona y,
por ende, a España, no fueron menores los que a
lo largo de su vida profesional, muy especialmente,
al Ejército de Tierra, a través del asesoramiento a tantos y tantos Ministros del Ejército.
En este número de la Revista al que me refiero,
también aparece un artículo de un gran militar y
de una gran persona –el General Fernández-Aceytuno– padre de la bióloga y columnista de
ABC, Mónica y compañero de tareas en el Sahara
en los años sesenta del siglo pasado.
Mariano utiliza la Tarima, coincidiendo conmigo
en otros escritos referentes al General Sabino.Yo
he sido compañero del General, pero también he
sido su alumno en diferentes cursos y escribía,
con motivo de su 90 cumpleaños que cuando el
Teniente Coronel Sabino entraba en el aula desaparecía
automáticamente la Tarima y, desde ese
momento, el profesor se convertía en el mejor
maestro y en el mejor compañero, produciéndose
la circunstancia de que el respeto y la admiración
subiera al final del tema de cada conferencia.
Esto es, es sin duda, lo que le ocurrió a Mariano
Fernández-Aceytuno, cuando se le encomendó el
ciclo de Operaciones Terrestres del Curso de
Mandos Superiores. Seguro que tenía los temas
muy bien, pero que muy bien preparados y además
expuestos con su habitual caballerosidad. No
necesito la “tabla salvadora”.
Es cierto que subir a la Tarima, requiere valor y,
hasta, vergüenza torera. Estoy seguro que Fernández-Aceituno no necesito de esta “tabla salvadora”,
es verdad que algunas veces Dios sabe
echar el capote haciendo el mejor “quite”.
Para Mariano Fernández-Aceytuno mi felicitación
por su amena “anécdota” y para el Teniente
General Don Sabino Fernández Campo todo el
honor y la gloria y su merecido descanso en la
paz del Señor.
GENERAL INTERVENTOR MARTÍN MORENO