Otros elementos necesarios para iniciar la
encuadernación
son.
AGUJAS.- Una larga y sin punta.
PLEGADERA.- De madera, hueso o marfil,
para
plegar los cuadernillos y para facilitar su
cosido a la hora de introducir la aguja por las
muescas que se
harán en los cuadernillos.

CUERDA.- De un grosor proporcionado a los
cuadernillos.
Puede ser de cáñamo y se vende
por
bobinas.
CINTA.- De algodón blanco o crudo y de 10
ó 16 mm. de anchura.
HILO.- De nylon. Bobinas del nº 5 ó nº 6.
SERRUCHO.- Para hacer las muescas en los cuadernillos.
CHINCHETAS.- Para sujetar las cuerdas o cintas al listón del bastidor
Ya tenemos los elementos necesarios para empezar a encuadernar. Interesará dedicarse a preparar estos
elementos, pues hasta el próximo número no empezaremos a explicar lo que realmente constituye el trabajo
de encuadernar, aunque ya veamos, a continuación, cómo preparar los materiales para nuestro trabajo.
Lo primero que habrá que hacer, en caso de trabajar con fascículos o cuadernillos sueltos, es quitar las grapas,
en su caso, plegar bien los lomos con la plegadera, y en caso de que se trate de un libro estropeado,
habrá que desarmarlo totalmente, quitándole tapas y lomera, separando los cuadernillos, y limpiándolos de
los restos de cola o pegamento, hasta dejarlos totalmente limpios.
Ahora se colocan los cuadernillos, bien apilados, entre los tableros para prensarlos, dejando los lomos algo
fuera, para, con el serrucho, hacer una serie de muescas, que según sea la forma de cosido que vayamos a
emplear serán distintas: unas sencillas con objeto de pasar la aguja con el hilo, y otras más anchas, de forma
que entre en ellas la cuerda que utilicemos.