Primitivo Seivane García
General de Brigada de la Guardia Civil
vida
que entran de lleno en lo que conocemos con el nombre
de economía.
La economía nace cuando el hombre ha de elegir
para atender sus necesidades entre los diferentes
bienes que tiene a su disposición tomando decisiones
para su resolución, ofreciendo en cada una de ellas
peculiaridades especificas según sean tomadas en el
campo de la familia, la empresa, el Estado o las Instituciones
Internacionales encargadas de atender los
problemas globales de la economía mundial. Nuestro
objetivo es presentar, con más o menos acierto,
una serie de artículos que nos permitan conocer
cómo nace esta ciencia, cuáles son los problemas básicos
que trata de resolver y qué distinta solución se
ha ido dando, en cada momento histórico, a los problemas
económicos y dado que basta con leer la
prensa todos los días para ser testigo de que la realidad
económica está vigente tanto en la vida cotidiana
como en aspectos relacionados con el mundo nacional
e internacional considero puede ser de interés
tener unos conocimientos básicos y elementales de
esta materia.
HABLEMOS de ECONOMÍA
HABLEMOS de ECONOMÍA
D
efinir lo que es economía no es tarea fácil ya
que como dice Samuelson es la mas vieja de
las artes y la mas nueva de las ciencias sociales.
La problemática económica no es ninguna novedad
en el comportamiento humano que siempre, a
lo largo de la historia, ha sentido la necesidad y la
preocupación de atender, en los campos más diversos
y ámbitos muy diferentes, aspectos de su
La preocupación por los problemas eco- nómicos es
permanente entre filósofos, éti- cos, tratadistas de derecho
o políticos de todos los tiempos y culturas
siendo muy numerosos los autores quienes en sus
obras analizan, estudian y formulan soluciones sobre
aspectos relacionados con la realidad económica del
momento. No obstante, la primera formulación científicas
de la econo- mía se debe a Adam Smith, autor
que publi- có en 1776, “Investigaciones sobre la natu- raleza
y causas de las riqueza de las nacio- nes”
donde sistematizó los conocimientos que
existían sobre esta materia, dándole una
nueva orientación y facilitando su posterior
desarrollo. Naturalmente este autor
sólo representa el comienzo; a él le siguen
una pléyade de autores entre los que destacamos a David Ricardo quien en “Principios de Economía Política y Tributación” comple-
menta la obra del anterior destacando
la importancia de la tierra como
fuente de riqueza; a Karl Marx con “El Capital”
obra en la que criticó duramente al
capitalismo y estableció las bases de un sistema
económico que cien años después
continúa imperante en una gran parte de la
población mundial; John Maynard Keynes
formula un conjunto de principios para
salir de la Gran Depresión en su “La teoría
General de la ocupación, el interés y el dinero”
obra que aspiraba a entender y resolver
el problema más acuciante de
aquella situación, el paro, describiendo
para ello una nueva manera de enfocar la economía que ayudaría a los Estados a
hacer frente a los ciclos económicos por
medio de la política fiscal y monetaria.
Malthus Milton, Friedman, Schumpeter
Solow, Tinbergem, y un largo etcétera de
autores que llegan hasta nuestros días completan
esta enumeración.
La respuesta más elemental al tratar de
definir esta ciencia la formuló el economista
norteamericano Jacob Viver quien
dijo “Economía es lo que hacen los economistas”.
Esta aparente afirmación contiene,
no obstante, más profundidad de lo que en
principio podríamos pensar ya que no es
posible definir esta ciencia sin tener en
cuenta lo que los economistas han hecho y
hacen construyendo múltiples proposiciones,
teorías, análisis y estudios que integran
la ciencia económica en la actualidad.
Una definición de esta ciencia, sin olvidar
que cualquier definición es tarea arriesgada
y polémica, debe tratar de buscar
elementos comunes a todo aquello que los
economistas han aportado. En base a estos supuestos
definimos la economía como el estudio de la manera
en que los hombres y la sociedad utilizan los
recursos escasos y con usos alternativos, para producir
bienes o servicios y distribuirlos entre personas
y grupos con el fin de satisfacer sus necesidades.
Tres conceptos claves contiene esta definición:
- Escasez y uso alternativo de bienes, entendiendo
por bien todo aquello que satisface una necesidad.
- Elección sobre el uso alternativo de los recursos escasos.
- Distribución entre personas o grupos.
La utilización plena de los recursos y el análisis de
la eficacia con que los bienes y servicios se producen
y se distribuyen son problemas que han preocupado
a los economistas. Estos problemas con los que se
enfrentan las elecciones y decisiones económicas de
una sociedad se agrupan en dos grandes áreas que
dan lugar a la primera gran subdivisión de esta ciencia
en Macroeconomía y Microeconomía, estudiando
la primera el funcionamiento de la economía
en su conjunto y analizando la segunda el comportamiento
de componentes específicos como las industrias,
las empresas y las economías domesticas.
La Macroeconomía es la parte de la econo- mía que
hace, dentro de un concepto social amplio, un estudio
global de la misma en términos del total de
bienes y servicios pro- ducidos, total de ingresos,
nivel de empleo, recursos productivos, comportamiento
de los precios, determinación de la renta nacio- nal,
tasas globales de inflación, enfocando los problemas que afectan estas variables indicadoras
del nivel de vida de una socie- dad para una vez analizadas
señalar la me- jor manera de influir en objetivos
políticos tales como nivel de crecimiento,
estabilidad de precios, desempleo, balanza de pagos,
determinación de la renta nacional, etc. El primer
modelo macroeconómico fue desa- rrollado por Jam
Timbergen, primer Nóbel de economía, que lo aplicó
primero en su país natal, Holanda, y posteriormente
en Estados Unidos donde hizo mas de veinti- cuatro
modelos sobre el comportamiento de
su economía.
Dentro de sus ramas destacamos la Teoría de la ocupación
y de la renta nacional y sus fluctuaciones y la
Teoría del desarrollo económico.
La Microeconomía, examina la economía como un
microscopio estudiando el comportamiento económico
de los agentes individuales –consumidores, empresas,
trabajadores e inversores–, así como los mercados y el
dinero analizando las decisiones que toman cada uno
de ellos para alcanzar sus objetivos. Dentro de sus
ramas destacamos las Teorías del consumidor; la de
demanda, la del productor, la de los mercados financieros
y la del equilibrio social donde se recogen aspectos
relacionados con producción y distribución de
bienes, preferencias sobre los mismos, su utilidad, maximización
de beneficios, costes, competencia de los
mercados, fijación de precios, efecto que produce la
subida de impuestos en el trabajo o en el ahorro, comportamiento
de los sindicatos, etc.
La dificultad de esta ciencia a la hora de hacer predicciones
esta en la incertidumbre de la vida económica. Las ciencias sociales son menos precisas que
las físicas ya que entran en juego relaciones mas
complejas y tratan de vaticinar sobre el comportamiento
humano. Durante estos últimos años la ciencia
económica ha estado a la vanguardia en el
desarrollo de instrumentos que expliquen cómo
afecta la incertidumbre a la conducta del hombre.
Esto nos lleva a que las leyes económicas se cumplen
sólo en promedio y no como relaciones exactas lo que
hace que la economía no sea una ciencia matemática, lo
que no es óbice para que cuando las diferencias individuales
desaparecen y se examina el comportamiento
global la ley de medias establezca que el comportamiento
medio de los grupos es mucho más predecible
que el comportamiento
medio de cada individuo.

Una vez expuesta la
definición de esta ciencia
y una visión global
de los problemas que
analiza nos preguntamos
sobre el uso que se
hace de la economía.
Cuando utilizamos la
economía debemos de
distinguir entre las afirmaciones
normativas
–juicios de valor– y
las positivas. Las primeras
hacen referencia
a lo que debe ser,
las segundas a lo que
es, era o será.
La economía normativa
está expuesta a la
in- fluencia de nuestra
ideología religiosa o
filosófica y dependen
de nuestros juicios
acerca de lo que es bueno o malo; se trata de preguntas
en las que entran en juego valores o juicios morales
que se pueden discutir pero nunca resolver
apelando a la ciencia o los hechos. Cuestiones sobre
si el Estado debe ayudar a los parados; que cantidad
debe de gastarse el Estado en defensa; debe de- ducirse
el déficit público elevando los impuestos o recortando
el gasto; cuál es límite máximo del endeudamiento de
Estado o de cifra de la infla- ción, se resuelven mediante
decisiones políticas y no mediante la ciencia
económica.
La economía positiva describe los hechos y el
comportamiento de la economía. Preguntas sobre conocer
el número de parados; personas que ganan menos de 1.000 € al mes; cómo afectará una subida
de los impuestos sobre hidrocarburos en el consumo
de la gasolina, qué políticas reducirán el paro o la inflación
pueden ser cuestiones más o menos difíciles
pero todas ellas se pueden responder haciendo referencia
a los hechos y en consecuencia se encuentran
dentro de la esfera de la economía positiva.
Los economistas, que cuentan con toda una variedad
de armas para resolver los problemas económicos,
se han convertido en asesores no sólo de bancos
e instituciones financieras sino también de presidentes
y primeros ministros. La agenda política esta
llena de cuestiones económicas y los jefes de gobierno
que deben tomar decisiones en las que entra en juego la
economía, no tienen por
qué ser expertos en esta
materia sino más bien receptores de la información,
muchas veces, contrapuesta
que reciben de los
técnicos en la materia.
Dentro de este contexto
podríamos preguntarnos
por qué discrepan los economistas
ya que existe
una opinión bastante
generalizada de que discuten
sobre casi todo y
no se ponen de acuerdo
en casi nada.
La realidad es bien distinta
y las encuestas revelan
que existe una gran
unanimidad sobre numerosas
cuestiones de la
economía positiva no
ocurriendo lo mismo en
muchas áreas de la macroeconomía
y sobre todo
en la esfera normativa.
La importancia de esta ciencia en el mundo actual
está fuera de toda duda, de aquí que trataremos en
sucesivos artículos de exponer algunos de los aspectos
más significativos y de actualidad correspondientes
al campo de la economía ya que como decía.
Keynes las ideas de los economistas y de los filósofos
políticos son más poderosas de lo que suele creerse
tanto cuando son correctas como cuando son
erróneas. De hecho el mundo apenas se rige por otra
cosa. Los hombres prácticos, que se creen libres de
toda influencia intelectual, generalmente son esclavos
de algún economista desaparecido.
BIBLIOGRAFÍA: Economía P.A. Samuelson.- Introducción
a la Economía Positiva.R.G. Lipsey.