e nos va el primer cuatrimestre del año y surge espontáneamente el comentario de siempre, el tiempo pasa rápidamente o pasa volando, decimos los aviadores y los que no lo son también. Es verdad, y para los veteranos la rapidez se nota más, dicho esto con optimismo y sin nostalgias. Decía Jorge Manrique que “cualquiera tiempo pasado fue mejor”. Yo prefiero otorgar al futuro, al tiempo que nos queda por vivir, la posibilidad de que sea mejor que lo que hemos vivido hasta ahora. Qué más da que nos queden pocos años de vida, vivámoslos con intensidad, es la única manera de conseguir lo que también decía Jorge Manrique: “…así que cuando morimos descansamos”, pero para descansar hay que haberse quemado trabajando, sin regatear esfuerzos para conseguir una España en la que quepamos todos, los de derechas y los de izquierdas. Términos para mí superados o que deberían estar superados. Todos somos Españoles, eso es lo importante, y todos juntos tenemos que ganar el futuro que será lo que nosotros queramos que sea. La experiencia acumulada nos ha de servir para no cometer los errores del pasado pero sin borrar nada de nuestra historia. La historia no se pude borrar, precisamente porque es HISTORIA.

En el momento de escribir este editorial han pasado quince días desde que celebráramos la festividad de nuestro Santo Patrón, San Hermenegildo, en la Escuela Naval Militar de Marín. Lo dije en la alocución que pronuncié en la Escuela Naval y lo repito ahora: “Mi sincero agradecimiento, nuestro sincero agradecimiento al AJEMA que nos autorizó la celebración”. La Real Hermandad tiene el propósito de celebrar la festividad de San Hermenegildo en cada una de las Escuelas en la que se forman, militar, y humanamente, nuestros futuros Oficiales y Suboficiales de Tierra, Mar y Aire y Guardia Civil. El año pasado iniciamos el ciclo en la Academia General Militar de Zaragoza y este año le ha correspondido a la Escuela Naval. Si Dios quiere, y con las autorizaciones debidas, continuaremos en años sucesivos por el resto de Academias y Escuelas. Es muy gratificante para nosotros los veteranos convivir durante una hora, que es lo que dura la ceremonia militar, con los futuros profesionales de la Milicia y asegurarles con pleno conocimiento de causa que han elegido una profesión maravillosa: Servir a España en las Fuerzas Armadas o en la Guardia Civil.

No puede uno por menos de expresar la enorme satisfacción que sentimos la mayoría de los españoles por el resultado de las últimas elecciones habidas en el País Vasco, en otro tiempo las Vascongadas, denominación que no disminuye un ápice lo que son, Vascas y Españolas. El acuerdo alcanzado por los dos grandes Partidos de implantación nacional, nos hace concebir la esperanza de que esa querida tierra pueda ser gobernada, respetando a todo ciudadano que vive y se ha arraigado allí sea o no vasco de nacimiento.

EDITORIAL
S
Al fin y al cabo uno es de donde trabaja, crea su familia y tiene a sus hijos. Son muchos, demasiados, los políticos de ambos Partidos y personas de toda condición, sin olvidar a mis compañeros de armas Militares, Guardia Civil y miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que han sido asesinados por el mero hecho de ser valientes y defender sus ideas de libertad frente a un nacionalismo irracional y excluyente. Espero, deseo desde lo más profundo de mi ser que en el futuro, los hombres y mujeres que hacen política en esa querida tierra, no tengan que demostrar su valor, que han demostrado hasta la saciedad y todos lo tienen RECONOCIDO. Se trata de que puedan actuar en libertad, ejerciendo su importante y necesaria labor política para bien de la ciudadanía y satisfacción personal, de ellos y de ellas. El asesinato de tanto valiente no puede quedar impune, tampoco se trata de impetrar la paz, se trata de aplicar la Ley sin concesiones y extirpar de la sociedad la lacra asesina.

Aprovechando el “Año Paulino” la Real Hermandad peregrinaremos a Turquía tras las huellas de San Pablo.

EDUARDO GONZÁLEZ-GALLARZA MORALES
PRESIDENTE NACIONAL