En la visita a la Delegación de Cádiz de nuestra Real Hermandad, tuvimos
la suerte y satisfacción de hablar con muchos de nuestros socios pero entre
ellos descubrimos un magnífico artista de la construcción de buques a
escala. Juan Luis León, oficial de la Armada, nos relató y enseño el gran
trabajo de un miniaturista entregado con devoción a hacer realidad su sueño.
Su taller es un verdadero museo y al mismo tiempo el lugar donde las horas
pasan, sin darse cuenta de que tiene que convivir con los suyos y
sus amigos. Una meta aparece en nuestro horizonte. Cuántas cosas podemos
hacer que nos enriquecen al mismo tiempo que lo hacen con quienes
podemos disfrutar de esas obras.
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Mi afición por el modelismo naval estático comenzó con
la reproducción del Cañonero “Vasco Núñez de Balboa”
botado en 1944 y en el cual estuve embarcado durante
los años 60. Durante mi permanencia a bordo calqué los
planos grabados en una plancha de metal que se encontraban
en la transmisora del mencionado buque a escala
1:100 y construí la maqueta de este barco a partir de
ellos. Esta reproducción a escala del “Vasco Nuñez de
Balboa” aún la conservo con cariño”.
Juan Luis León Sánchez
Alférez de Navío del Cuerpo General de la Armada
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El haber nacido en Málaga, ciudad portuaria a orillas del
Mediterráneo, me permitió conocer en mi infancia un tipo
de barco empleado en la costa de Málaga en la pesca
de arrastre. Este tipo de embarcación, cuyas formas nos
recuerdan rasgos milenarios de embarcaciones fenicias
y griegas, ha desaparecido como consecuencia de la
prohibición del arte de arrastre. La maqueta de una
jábega malagueña, está realizada aproximadamente a
escala 1:10”.
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Otra maqueta de barco que decidí reproducir
por su
belleza de línea fue el bergatín goleta
de dos palos
inglés “León”, cuyos planos
fueron adquiridos de un
libro de modelismo naval inglés”.
Posteriormente, para mí fue todo un placer
la reproducción del buque escuela
“Juan Sebastián de Elcano”, en el cual
estuve embarcado durante los años 63
al 64. Está auténtica joya flotante, es
causa de admiración en todos los puertos
que toca por su majestuosidad y belleza.
La misión que tiene encomendada
el “Juan Sebastián de Elcano” es doble;
por un lado servir de escuela de guardia- marinas
y por otro, ser embajador de España
por todo el mundo”.
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Uno de los modelos de barcos preferidos
por mí a la hora de reproducirlos
como maquetas a pequeña escala,
han sido siempre las fragatas y navíos
del siglo XVIII.
Las fragatas españolas del siglo XVIII
eran rápidas y muy maniobreras. Su
principal defecto, hasta mediados de
siglo, era su escaso armamento que no
solía sobrepasar los 30 cañones. Esta
limitación armamentística las ponía en
circunstancias de inferioridad frente a
las fragatas inglesas, francesas u ho- landesas
de mayor armamento. Esto
no impedía algunos éxitos de las fraga- tas
españolas, como en 1716. en que
el Almirante Blas de Lezo, con una fra- gata,
capturase en Las Antillas el navío
inglés “Cunberland”, de 70 cañones.
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Al acceder al Trono Carlos III se estan- dariza
la construcción de fragatas de
más de 30 cañones, comenzando a
construirse algunas de 40 o más cañones
que podían batirse, en igualdad de
condiciones, con las fragatas inglesas o
francesas; un ejemplo de este tipo de
buque lo constituye la fragata “Diana”, la
cual me decidí a reproducir tras adquirir
los planos en el Museo Naval de Madrid.
La fragata “Diana” pertenece a una serie
de fragatas construidas en Mahón, muy
marineras y que sirvieron durante bas- tantes
años en la Armada Real. La
“Diana” fue modernizada a principios del
Siglo XIX, aumentado su artillería en
otros 6 cañones de 6 libras en el Alcázar,
con lo que su artillería aumentó
hasta 40 cañones.
Al igual que los navíos de línea, las fra- gatas
españolas del S. XVIII llevaban
como mascaron de proa la efigie de un
león rampante. Sin embargo, La “Diana”
llevaba como mascaron a la diosa
Diana”.
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La maqueta en la que actualmente estoy traba- jando
es
la reproducción a escala 1:70 apro- ximadamente del
navío español de 74 cañones
“San Juan Nepo- muceno”,
realizada a partir
de los planos adquiridos en el Museo
naval de Madrid. Este navío
fue mandado por el Capitán
de Navío D. Cosme
Damián
Churruca, destaca-
do
marino y militar
y uno de los personajes más ilustres de
la
Armada
Española de
la época.
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