Esta conferencia titulada “El Ejército Español y Sociedad en los tiempos contemporáneos” fue dada con gran brillantez y claridad extraordinaria y reconocida con grandes aplausos y comentarios favorables, por todos los asistentes. Se celebró el 10 de noviembre pasado, organizada por la Delegación Provincial de Pontevedra, de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil.

En el desarrollo de la misma, el General tocó la época de los años 50 y 60 del siglo pasado, en los que los Presupuestos de Defensa eran muy bajos y el personal muy elevado, gastándose la mayor parte de los mismos, en mal pagar al personal profesional y en alimentar a los soldados y marineros que hacían el servicio militar obligatorio. El resto del dinero se utilizaba para mantener el material antiguo existente y adiestrar al personal, preparándolo para cumplir las órdenes de la Superioridad.

En esta época, las Fuerzas Armadas, como consecuencia de la Guerra Civil, eran muy numerosas, sobre todo el Ejército de Tierra que mantenía Divisiones, Brigadas y Regimientos con todos sus cuadros de mando completos y con toda la tropa que cumplía el Servicio Militar obligatorio, en los cuarteles. En estos cuarteles, después del período de instrucción, a parte de los soldados se les mandaba a su casa de vacaciones para ahorrar el costo de su alimentación y, con ese dinero, mejorar la de los que se quedaban.

A su vez en estos cuarteles, los Jefes, Oficiales y Suboficiales veían disminuido su trabajo y, unos se dedicaron a perfeccionarse en su profesión, otros optaron por estudiar una carrera universitaria, otros daban clases en colegios y academias privadas y otros, aprovechando los conocimientos técnicos adquiridos en la Academia de su Formación Militar, fueron a trabajar a la empresa privada, pues no podemos olvidar, los que estábamos en activo en aquellas décadas, que los salarios de los militares, con respecto a los demás funcionarios públicos y en la empresa privada, eran ridículos. Estas circunstancias hicieron que, algunos Oficiales que no tenían bien arraigados el Espíritu Militar, el Compañerismo y el amor al servicio de España, lo vieran disminuido.

Yo, que soy uno de eses Oficiales que solicitaron el pase a la situación de Supernumerario, en el año 1964, para ir a trabajar a la industria privada, me consideré afectado por las palabras del conferenciante porque, parto de la base de que mantengo el mismo espíritu militar y de compañerismo, que cuando salí de la Escuela Naval. Y en cuanto al amor al servicio de España, considero que todos los Jefes, Oficiales y Suboficiales de la Armada, que estuvimos en la misma empresa, hemos ido a enseñar, organizar y colaborar en la creación y desarrollo de nuevas técnicas en España, de la pesca de gran altura, tomando el mando y la Jefatura de los servicios más importantes de una flotilla de 16 buques de pesca de arrastre, que entregaban sus capturas a un gran buque factoría en alta mar, en el cual se convertían en distintos tipos de productos congelados y, lo no aprovechable, en harina para pienso de ganado, almacenándolo todo en las bodegas, transbordándolo, también en alta mar, a buques-transporte frigoríficos. Todas estas operaciones se hacían fuera de los puertos. A los buques de la Flotilla, cada vez que iban a descargar al Factoría sus capturas, desde éste se les suministraba los víveres, combustible, agua y se prestaba, a sus dotaciones, servicio médico y religioso; también se efectuaban operaciones de mantenimiento en alta mar. Este tipo de operación pesquera, fue las primera que se realizó en España y, una vez consolidada, la propia Empresa organizó otras flotillas similares en otros caladeros. Por consiguiente, estuvimos sirviendo a España. Y así se lo ha reconocido la Armada a los que han regresado a ella, ascendiendo a uno de ellos a Almirante, nombrándolo Jefe del Cuarto Militar del Rey, a otro Vicealmirante y al resto a las máximas categorías por su escalafonamiento.

Por otra parte, el conferenciante al tratar de las relaciones entre las Fuerzas Armadas y la Sociedad en España, dijo, creo recordar que ésta, está muy introducida en los cuarteles y unidades por el sistema de Reclutamiento y esto hace salir al exterior cualquier acontecimiento, por pequeño que sea.

Creo, sinceramente, que este sistema es mejor que el que había antes de la democracia. Antes, muchos de los Mandos hacían en su unidad lo que consideraban oportuno, saltándose para ello, las Ordenanzas y Reglamentos, sin impunidad alguna y como consecuencia algunos de sus subordinados los imitaban. La Armada tardó muchos años en reorganizar su Cuerpo de Oficiales, manteniendo ciertos privilegios en unos y humillando a otros y esto, afortunadamente, está mejorando, aunque lentamente.

Cartas al Director
ÁNGEL MANUEL GARCÍA PAZ
CAPITÁN DE CORBETA (R)
Comentario sobre la conferencia dada por el General del Ejército Feliú Ortega en la Delegación de Pontevedra
Cartas al Director
Ascensos honoríficos
Recién retirado recibí su revista nº 282 correspondiente a los meses de Septiembre-Octubre de 2006 y como siempre, en cuanto la recibí me puse a leerla pues la verdad es que me gusta y me hace sentir militar como antes; cuando llegué a la página 54 me encontré con un artículo escrito por D. Francisco Ángel Cañete Páez, titulado “Ascensos Honoríficos en las Fuerzas Armadas”. Me llenó de júbilo, sobre todo el párrafo que va detrás del punto y seguido, donde dice: “Del estudio detenido…este tipo de ascensos se flexibiliza notablemente…” y en el siguiente párrafo dice:…“acreditando estar en posesión de una limpia Hoja de Servicios…”

Decidí en su momento mandar la correspondiente instancia adjuntando todos los documentos que yo tenía entre ellos mi Hoja de Servicios, diferentes felicitaciones por el deber cumplido y como no, mis concesiones de la Cruz y Placa de la Real Militar Orden de San Hermenegildo y esperé con impaciencia la comunicación en la que se me concedería el esperado ascenso honorífico, pero no fue así, y el 21 de agosto de 2008 recibo un escrito de la Secretaría Técnica del Mando de Personal del Ejército en el que deniegan dicho ascenso, por que ”ha considerado que no se aprecian los méritos excepcionales o circunstancias especiales especificadas en…”

Es verdad que no los tengo, pero observando que están ascendiendo con efectos económicos, personal de la Escalas Básica y Auxiliar, después de llevar muchos años en la Reserva Transitoria y Reserva General e incluso en situación de Retirados varios años, unos a Teniente y otros a Comandante, yo esperaba que con toda seguridad los procedentes de la Escala Especial seríamos recompensados con el ascenso honorífico que no supone ningún perjuicio para nadie.

La conclusión es clara, a pesar del estudio detenido del Boletín Informativo del Ejército Español “Tierra núm. 135 de fecha 3 de julio de 2006”, muy pocos serán los que consigan dicho ascenso y parece que las cosas continúan como desde finales de 1989.
FERNANDO COLOMER MÍNGUEZ
COMANDANTE ESCALA MEDIA DE CABALLERÍA (R)

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