En cualquier caso no parece que esta circunstancia sea noticiable. Me estoy refiriendo,
naturalmente, a la propaganda que exhiben alguno de los autobuses de transporte
urbano de nuestras ciudades: “Probablemente Dios no existe, disfruta de la vida”,
se puede disfrutar de la vida aceptando que Dios existe, es más, algunos estamos convencidos
de que la disfrutamos mucho más.
No es misión de esta revista polemizar sobre este aspecto tan importante que pertenece
al ámbito exclusivo de todo hombre y mujer que han sido creados libres, por
Dios, en el que algunos no creen, y que pueden tomar la opción que quieran, libremente,
según su conciencia y su inteligencia. Por eso creemos firmemente que los poderes
públicos no deberían hacerse eco de lo que pertenece, como se ha dicho, a los
sentimientos íntimos de la persona. Francamente, gastar dinero público en pintar autobuses
para dar gusto a algunos es un empleo injusto y por tanto, absolutamente parcial,
de nuestro dinero. Por otra parte se justifica la decisión invocando, como siempre,
la democracia, palabra que viene utilizándose como patente de corso para cometer algunos
dislates. Democráticamente hablando, esto no está respaldado por la mayoría
de los ciudadanos, luego lo que procede es suprimir esta absurda propaganda.
Otro hecho que merece un comentario es la reciente elección como Presidente de los
Estados Unidos del Sr. Barack Obama. Esperamos y le deseamos al nuevo Presidente
que tenga éxito en su gestión, tanto a nivel interno de su gran país, como en su papel,
indiscutible, de Presidente de la Nación líder del mundo occidental. Pero con independencia
de las lógicas expectativas que despierta la nueva administración americana,
a la que hay que concederle un tiempo de rodaje, hay una cosa que merece ser
subrayada. Con todos los defectos que, objetiva o subjetivamente, se le quieran achacar
es admirable el espíritu democrático que inspira a esa sociedad.
Ese melting pot, “horno de fundición” en español, donde se han mezclado tantas
culturas diferentes es una auténtica democracia de las más desarrolladas en este convulso
mundo que nos ha tocado vivir. Atrás quedan los terribles conflictos raciales que padeció esta Gran Nación durante el siglo pasado. Cómo no evocar aquí la memoria,
entre otros, del Reverendo Dr. Martin Luther King, premio Nobel de la Paz y
héroe de la lucha no violenta en pos del reconocimiento de los derechos humanos para
todos, negros y blancos. Murió asesinado en la ciudad de Menphis en Abril de 1968.
Se le atribuye la siguiente frase: “Si el hombre no ha descubierto nada por lo que
morir, no es digno de vivir”. Quién duda ahora del triunfo indiscutible del Reverendo
Martin Luther King ¡Qué Gran País! Mucha suerte Sr. Presidente Barack Obama.
Volvamos a nuestra Real Hermandad, objeto preferente de mis preocupaciones y
atenciones. Durante este primer mes del año, que acaba de comenzar, he visitado las
Delegaciones que tenemos en las Islas Canarias (Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura).
Ha sido una experiencia enormemente satisfactoria en el aspecto institucional,
las tres Delegaciones están perfectamente dirigidas por sus presidentes que
cuentan con la ayuda eficaz de sus colaboradores. Y ha sido extraordinaria, humanamente
hablando, por el clima de amistad y camaradería militar que ha reinado entre
nosotros. Gracias por todo ello. En el transcurso del año me propongo visitar todo lo
que me queda.
EDUARDO GONZÁLEZ-GALLARZA MORALES
PRESIDENTE NACIONAL